sábado, 26 de mayo de 2012


Ensayo



Alumna:  Benigna  de la T. Mier Mex




Importancia  del espacio público en la existencia de las democracias y el problema en México



Introducción


Hannah Arent pensadora  alemana  constituye una referencia obligada en la reflexión política contemporánea, lo que caracteriza el pensamiento filosófico y político es el respeto “el otro” sin el cual no puede  existir  la vida pública, el hilo conductor es la recuperación del sentido de la acción política como la más alta actividad humana y del espacio público en el que ésta se manifiesta.

La política es una  necesidad ineludible para la vida humana, tanto individual como social, puesto que el hombre no es  autárquico, sino que depende en si existencia de otros, el cuidado  de ésta  debe concernir a todos , sin lo cual la convivencia sería imposible.

Misión y fin de la política es asegurar la vida  en el sentido más amplio, es  ella quien hace posible al individuo perseguir  en paz y tranquilidad sus  fines.  

San Agustín  exige explícitamente que la vida de los santos también  se desarrolle en una “sociedad” , el motivo de asumir el peso de lo político terrenal es el amor al prójimo y no el temor frente a él.

La categoría de  lo “político”, sin la cual  no hay estado, es una creación griega; en Grecia nació lo “político”, porque en Grecia nació la polis y la experiencia política más original, la democracia.

Finley escribió “fueron los griegos los que descubrieron no sólo  la democracia , sino también la propia política, que es el arte de conseguir decisiones mediante la discusión pública y, después, de obedecer esas decisiones como condiciones necesarias para la convivencia civil.

El modelo  helénico  resulta de obligada referencia por el fenómeno de la interdependencia entre democracia  y opinión pública, en efecto , la presencia equilibrada  entre ambos factores determina estructural y dinámicamente la situación estable de la vida cotidiana bajo el imperio de la ley que surge mediante el consenso.

Nicolas Tenzer, siguiendo a Arendt opina que la política es precisa y necesariamente

Desarrollo del tema, el reino de la opinión, de la doxa como la llamaban los griegos; para que  el espacio político  exista, también debe haber  encuentro  entre los hombres , una acción en común, un interés compartido respecto de una cosa común, es decir esa base republicana  propia de toda política.



Desarrollo del tema


La política se encuentra vinculada al urbanismo en cuanto  al espacio físico de convivencia en la ciudad.

La  convivencia  con los otros (planteamiento de Arendt) y la seguridad o inseguridad en la ciudad nos remite a Hobbes , quien excluye la política del ámbito de la sociedad civil. Los planteamiento de tipo hobbesiano conceden el gobierno, pero  eliminan la política y lo que en nuestros días precisa ser recuperado y proyectado de nuevo es la política, no el gobierno.

La política proyecto regla  tiene el deber de definir la “medida esencial” . La medida central que hace posible  la comunicación social  y la posibilidad misma de comparar los intereses, de hacer comparable  los objetos y los hombres; el deber ser, a través  de esta medida, un proyecto  que crea (funda) la misma comunidad como forma de socialización de las necesidad, de los deseos y de las pasiones  y por tanto , sustancialmente como aprendizaje, como educación en la aceptación de una determinada configuración de las necesidades realizables y del modo de realizarlas y de las capacidades individuales a desarrollar y a potenciar (la política como proceso de educación social como verdadera creación de individuos sociales).

La ciudad es  en primer lugar, limite  y mesura, espacio circunscrito, confín y el examen de la concepción  del concepto griego de “político”.

Habermas comenta  que la ciudad es el espacio  público donde el poder se hace visible donde la sociedad se fotografía, donde l simbolismo colectivo se materializa. La ciudad es el escenario, un espacio público que cuando más abierto esté a todos , más expresará la democratización política y social. Por el contrario , las dinamicas oprivatizadoras del espacio urbano suponen  una negación  de la ciudad como ámbito de la ciudadanía,, porque  la ciudadanía es el fundamento de la convivencia  en democracia.

Para Arent, la política es la actividad libre de los ciudadanos. Pero para que exista ciudadanía, son necesarios los espacios públicosAnna Tibanjuka –Directora del Programa  Hábitat de la ONU ¿ y  cómo hacerlas mejores? Pensándolas y tomando conciencia de que la buena gestión de los asuntos  públicos es el elemento que determina la diferencia entre el éxito y el fracaso.

En las grandes ciudades y en relación a sus habitantes y el espacio que ocupan y comparten, ya no se habla de peatonalización. Sino de movilidad  sostenible, de repartir  con equidad el espacio público, algo finito. Se trata  de “solidaridad social”, de una  auténtica  democracia.





Arendt admira el modelo  político de la Grecia Clásica donde la vida pública era el modelo de la existencia misma,  en este modelo se hizo hincapié en el papel público del individuo.

Según la teoría de la  modernidad los seres humanos no son meramente seres que “viven en el mundo”, sino que en un sentido más profundo la “habitan”, es decir, lo convierten en un lugar específicamente humano a través de sus actividades: trabajo, pensamiento y acción, corre paralelamente a su convicción  de que  mientras el mundo “mundo” y la civilización se refieren al lugar que el hombre  ha creado artificialmente como su hogar, dotándole de objetos, refugio, sentido y dirección, la “tierra” es simplente el medio ambiente natural y dado / y en cierto modo también extraño) al que también pertenece la raza humna en virtud de sus  características biológicas y al que se enfrenta mediante un continuo laborar.

Así , el  mundo ofrece a los seres humanos la posibilidad de ser plurales y distintos, no meras piezas intercambiables en la especie o en la cadena biolgica.

El merito principal de Arendt admiradora de los clásicos es el haber mantenido la  especificidad  de lo privado , la política  goza de completa autonomía respecto al  dominio de lo privado y paralelamente destaca el carácter  no político de lo doméstico y de lo económico; advierte de que el hombre es un ser capaz de introducir novedades en el mundo y sus acciones son libres e imprevisibles, la acción humana es abierta, no  está predeterminada y todos los hombres pueden actuar con libertad; unos se distinguen de otros, pero no deben  en ser  objeto de discriminación. Los hombres, iguales entre sí , en su situación ante la actividad pública, se distinguen precisamente por la diversidad  de caminos que toman sus acciones libremente ejercidas.



Conclusiones


Las reflexiones en torno al espacio público están vinculadas a una amplia gama de procesos, escenarios, canales, mecanismos, e instituciones; por mencionar algunos: elecciones, medios de comunicación, opinión pública, encuestas, cultura política, acceso a la información, sistema de partidos, y especialmente la participación; en el caso de México, estos ámbitos que alimentan (o de los que se alimenta) el debate en torno al espacio público tienen que ver con el ensanchamiento, perfeccionamiento y/o puesta en marcha de procesos de democratización.

En su dimensión físico-geográfica las ciudades se erigen como territorios dotados de infraestructuras, vialidades, plazas, edificios, etc.; mientras que en su dimensión social fungen como referente para la interacción, la política, los procesos simbólicos y las expresiones culturales.

El entorno urbano—como espacio geográfico transformado por el ser humano—alterna permanentemente su sentido instrumental-funcional con el simbólico-expresivo (donde tiene lugar el intercambio de significados y la transmisión de información).

Las ciudades también poseen una dimensión a la cual podría denominársele “comunicacional”; su expresión puede ser mediática (a través de la interpretación o lectura que hacen la televisión, la radio o los medios de comunicación impresos del escenario urbano); informacional ( a nivel de la red global de flujos de información); deliberativa (plasmada en los procesos de discusión, formación de opinión y toma de decisiones) y simbólico-cultural (materializada en prácticas colectivas donde tiene lugar la transmisión de conocimientos, tradiciones, ideas y percepciones del “mundo” o la “realidad”).

En su expresión física, la ciudad está integrada por elementos como territorio, espacio y asentamientos; la prefiguran el plano o superficie, las líneas o rectas y los puntos o momentos; es el resultado de un proceso de urbanización a gran escala, el cual se manifiesta en cambios que son, por un lado físicos (en el entorno espacial), y por el otro, culturales (expresado a través de patrones). También se plasma en un tránsito de las actividades económicas primarias (como la producción agrícola) a las secundarias (como el comercio y los servicios).

La ciudad es también el ámbito donde se expresan las relaciones de poder, el ejercicio de la política y la ciudadanía: es un espacio para las relaciones entre el Estado y la sociedad. Las urbes son, en síntesis, un producto físico, político y cultural, espacio para la identificación simbólica y la participación ciudadana. Sus transformaciones y pautas socioeconómicas demandan la inserción de la estructura de gobierno (de manera particular, a nivel local), por medio de la gestión y la planeación, tareas que requieren incorporar la participación; también implica la circulación de informaciones, la deliberación y el intercambio de opiniones.


1 comentario: